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Todo Acerca de La Terapia con Ozono

La terapia con ozono es una técnica eficaz e inofensiva que resuelve casos tan diversos como hernias, artrosis, úlceras e infecciones cutáneas.

Está en pleno auge y forma parte de la medicina biológica, es decir, el concepto de salud que tiene como objetivo permitir que el organismo solucione por sí mismo sus trastornos y problemas. Se trata de estimular y mejorar la capacidad de curación de nuestro cuerpo.

¿Sabías que la ozonoterapia, gracias al ozono, utiliza el oxígeno como método terapéutico?

Descubra cómo puede ayudarle la ozonoterapia, de qué está hecha esta técnica de vanguardia y cuándo hacerse con ella.

¿Qué es la Ozonoterapia?

Como su nombre indica, es la técnica donde el ozono se utiliza como agente terapéutico para resolver diversas patologías, ya sea como tratamiento único o como terapia complementaria.

¿Cómo actúa el ozono? El ozono es creado por oxígeno y aumenta su liberación en el cuerpo.

Cuanto más rico en oxígeno es nuestro cuerpo, más sano y fuerte es, porque es importante, por ejemplo, mantener adecuadamente las funciones celulares (para reducir el estrés oxidativo o la oxidación de las células) y convertir los alimentos en energía, lo que se conoce como metabolismo.

Debido a esto, el ozono actúa como antioxidante (rejuvenece) y estimula los glóbulos blancos (aumenta las defensas contra infecciones y las células que mutan y se vuelven cancerosas) y los glóbulos rojos (mejora la función celular y la circulación en general).

¿En qué condiciones se indica?

Gracias a las propiedades medicinales del ozono, la ozonoterapia se puede utilizar para muchos problemas. Hay que pensar que el ozono tiene un efecto analgésico y antiinflamatorio, es un desinfectante, reduce el estrés oxidativo… y todo esto tiene un efecto positivo en nuestra salud.

¿Usos principales? Actualmente, la ozonoterapia se utiliza para corregir deslizamientos de disco, dolor de espalda y lumbalgia, artrosis de rodilla y cadera, lesiones deportivas, estenosis de canal, fibromialgia, síndrome de fatiga crónica, heridas o úlceras, eczema, herpes simple y zoster, problemas de la piel, complicaciones de la diabetes, arteriosclerosis, dolores de cabeza de varios tipos que no se curan; y como tratamiento de apoyo en oncología y contra la celulitis y la obesidad.

Pero también está indicado para todas las personas que se preocupan por su salud y valoran la prevención, y también para quienes soportan mucho estrés, ya sea en el trabajo o personalmente.

Y para los fumadores, pues no es fácil para un fumador empedernido dejar de fumar, y su cuerpo tarda mucho en desintoxicarse. El tratamiento con ozonoterapia alivia los efectos negativos que este hábito puede tener en el organismo.

El ozono es un gas que se descompone fácilmente y no deja ningún residuo tóxico en el cuerpo ya que se convierte en oxígeno. Este proceso dura unos 40 minutos, mientras que los beneficios de la ozonoterapia duran más.

No deja ningún residuo químico, por lo que es muy inofensivo y prácticamente no tiene efectos adversos ni contraindicaciones.

Por este motivo, la ozonoterapia es una alternativa al tratamiento farmacológico convencional. Puede, por ejemplo, restaurar la lesión y evitar operaciones en lesiones musculoesqueléticas.

Anti-aging: Estamos envejeciendo porque nos estamos oxidando. Pues bien, la ozonoterapia estimula eficazmente las propias enzimas antioxidantes del organismo y así elimina los radicales libres que son responsables del envejecimiento celular y de los procesos degenerativos relacionados con la edad.

¿Cómo es una sesión?

Por lo general, las sesiones de ozonoterapia son totalmente ambulatorias. Solo para el tratamiento de las hernias de disco se necesita ser hospitalizado, pero esto suele ser medio día, nada más. Por tanto, el número de sesiones necesarias varía de un problema a otro.

¿Por vía externa o interna?: Como la gama de enfermedades que puede tratar es muy amplia, la forma de administración varía para adaptarse precisamente a las necesidades de cada una.

Pero sobre todo destacan dos formas de administración: la local, en la que se coloca una cubierta de plástico o vidrio en la zona en cuestión por donde se deja circular el ozono, y que se utiliza principalmente para úlceras, y sistémica, es decir en el cual se inyecta ozono para que ejerza su acción desde el interior.

En este caso, puede ser una inyección intramuscular, subcutánea, paravertebral, intraarticular, intradiscal…, según el problema. Esto se hace en el consultorio del médico y con un analgésico local.

Dentro de este grupo, un método muy utilizado es la autohemotransfusión, que consiste en extraer la sangre venosa del propio paciente para tratarlo con ozono y su posterior transfusión.

La autohemoterapia aumenta la capacidad de la sangre para absorber y transportar más oxígeno por todo el cuerpo, mejorando así tanto la circulación sanguínea como todas las funciones celulares.

¿Quién puede beneficiarse?

Cualquier persona. No existe ningún grupo de edad en el que se deban tomar precauciones especiales. De hecho, es todo lo contrario: las personas con hipertensión, diabetes u osteoporosis, que no pueden recibir otros tratamientos, pueden ser tratadas con ozonoterapia porque no afectará el azúcar en sangre ni la presión arterial.

¿Cuándo no se recomienda?

Solo en caso de enfermedad grave en la que el médico lo excluya. Y, por supuesto, si es alérgico al ozono, recientemente ha tenido un ataque cardíaco, está embarazada, tiene enfermedad tiroidea no controlada farmacológicamente o fauvismo, que es un tipo de anemia.

Por otro lado, cuando se trata de hernias de disco, se excluye la ozonoterapia en casos de ciática paralizante o compresión de la cola de caballo. En estos casos, por su gravedad, es necesario acudir a una cirugía inmediata.

Un método seguro

La ozonoterapia generalmente no presenta complicaciones, es una técnica muy confiable y segura, pero, como en todos los tratamientos, el diagnóstico correcto y la experiencia del especialista en tomarla son fundamentales para obtener buenos resultados médicos, como, por ejemplo, la punción intradiscal necesaria para tratar hernias de disco requiere un grado de competencia que se adquiere sólo después de que se ha realizado mucho.

Por eso, es necesario ponerse en manos de expertos. Aún debe asegurarse de quién nos va a tratar y cuáles son sus antecedentes. Debemos evitar intrusiones y malas prácticas.